
WORLD
PEACE 2.000
MANIFIESTO DE LA UNESCO
La
diversidad cultural, una nueva ética universal
al
servicio del desarrollo y de la paz
La Declaración Universal de la UNESCO sobre la
Diversidad Cultural, aprobada por unanimidad por los
185 Estados Miembros representados en la reunión
de la Conferencia General en 2001, poco después
de los acontecimientos del 11 de septiembre, es el acto
fundador de una nueva ética promovida por la
UNESCO en los albores del siglo XXI. Por primera vez,
la comunidad internacional se ha dotado de un instrumento
normativo de gran envergadura para afirmar su convicción
de que el respeto de la diversidad de las culturas y
el diálogo intercultural constituyen una de las
mejores garantías de desarrollo y de paz.
En
el último decenio del siglo XX surgieron conflictos
considerados de origen cultural. El nuevo milenio no
ha logrado conjurar la desconfianza hacia los«
otros ». Ahora bien, nuestro planeta rebosa de
pueblos múltiples, cada uno con su lengua, sus
tradiciones, sus técnicas y sus identidades específicas
que deberían enriquecer nuestras vidas, al ser
fuente de una creatividad inagotable. En la era de la
mundialización, ¿es posible seguir viviendo
en el rechazo o la ignorancia de esta riqueza?
La diversidad cultural ocupa un lugar central entre
las preocupaciones de la UNESCO desde su creación,
hace más de 50 años. La aprobación
de la Declaración Universal de la UNESCO sobre
la Diversidad Cultural (2 de noviembre de 2002) ha confirmado
una vez más el compromiso de la Organización
con el fomento de « la fecunda diversidad de las
culturas», con miras a un mundo más abierto
y más creativo en el nuevo contexto del siglo
XXI.
